Los años continúan desfilando en la pasarela del aprendizaje y nosotros protagonistas de la vida, nos enfrentamos a los momentos que nos hacen infelices y nos deleitamos con los felices! De todos los años que se fueron, concluyo que vivir es ser cada cual, en su esencia adquirida..Lo mejor de todo esto es que si fuera posible descontarle a los años cumplidos los años perdidos, no podríamos hacerlo sin sufrir severas mutilaciones. Porque ¿de cuál año perdido podríamos desprendernos sin afectar a los demás? A qué tristeza o a qué alegría estamos dispuestos a renunciar sabiendo que cada una tuvo su opuesto eslabonado. Cuánto de lo que somos debemos a los años que hemos perdido. Y de verdad, cuánto de lo perdido no forma lo que hemos ganado. Prefiero con los años que he perdido poblar el silencio de mis auroras angustiadas. Desarmarlos y usarlos como refacciones para dudas y quebrantos. No es del todo malo tener a buen resguardo una buena reserva de los años que hemos perdido.
Mi mente supo entender que los años pasaron, y con ello una particular forma de pensar, que todo puede ocurrir y que nada me tiene que sorprender, dejando atras a personas, objetos y lugares a los cuales jamas podre regresar, pero mis sueños me permiten un ultimo viaje, tal vez 2 o millones de posibilidades. Ya que el imaginar, es la inspiracion del alma...
(dijo un profesor) a esto respondio, "infinitos de ellos, porque los podes representar en tu mente, en un papel, etc..) Asi que no hay que quedarse con lo que uno puede ser, si no lo que uno puede imaginar, crear y lograr...
Amemos...
y Lloremos...

















